- Cigarrito,
cigarrito – le decían sus compañeros un poquito asustaditos. – Ya mismo te toca
tu hora, péinate mucho, ponte la gorra, piensa que un día serás John Travolta.
Antigua leyenda de los cigarros: vete a la guerra,
la boca del malo, y no llores, sonríe pues algún día John Travolta serás,
cierra la boca, ¡Muérete pronto!, los humanos son tontos por su maldad, y
recuérdalo, sonríe hasta morir, cuando te quemes no llores, cuando te pisen
canta, y así la tortura no será tan vasta.
- ¡No quiero peinarme, no quiero morir, prefiero la
vida para vivir, no para morir! - Decía
muy tristón el cigarro protestón.
- No seas tonto… John Travolta es alto, John
Travolta es guapo, John Travolta nos quiere, John Travolta es…
- ¡Es raro! ¿Verdad? Nos quiere matar, nos quiere
asesinar, es malo señores, es malo, ¿verdad?
- No creo en la verdad, no creo en la maldad, si
quieres que yo te crea muy difícil lo tendrás – decía el cigarro del final.
- Pues aunque no me creas, yo quiero ser pájaro, yo
quiero vivir, disfrutar la vida e irme por ahí.
- Ves muchas películas de la verdad, nosotros damos
la maldad y si no quieres venir ya puedes morir.
- ¡Os creéis muy listos! ¿Vosotros sabéis cantar,
vosotros sabéis volar? ¡Vosotros os creéis muy listos! Mañana ya no podré
volar.
- La mano, la mano, cigarrito corre, corre a morir y
no vuelvas por aquí.
- Adiós compañeros, aunque yo tenía un sueño, lo he
dejado pasar, que no os ocurra a vosotros, y creed, creed en la ¡VERDAD!
Y HOY EN DÍA ALGUNOS CIGARROS BUENOS SON, SE
ESCONDEN Y VUELAN Y SABEN HACER… DE… “TÓ”.
FIN
Carolina Sánchez Molero
(Cuento
escrito a máquina por la autora cuando tenía unos 9 años).

No hay comentarios:
Publicar un comentario